sábado, 31 de diciembre de 2011

revista Iruene nº 3




Igurar



Nuestros antepasados, después de haber observado los movimientos de los astros en el cielo y haber comprobado su carácter cíclico, creyeron que podían encontrar respuestas a muchas preguntas existenciales y controlar sus vidas. Por eso y otros motivos pensaron que eran dioses, crearon mitos y decidieron orientar sus construcciones hacia aquellos astros. Las cumbres que contornean la Caldera de Taburiente son testigos mudos, la huella viva de la presencia de los primeros humanos que construyeron, al aire libre, unos amontonamientos de piedras (igurar o majanos) de forma circular con un perímetro, en el mayor de los casos, de lajas hincadas en el suelo y rellenos de rocas y/o lajas de distintos tamaños. Se trata de sencillos recintos sagrados que suponen la primera manifestación arquitectónica religiosa en la isla de La Palma que determinaban los cambios de ciclo.


Todos los números de la revista se pueden adquirir en: direccion@edicionesalternativas.es


domingo, 20 de febrero de 2011

Revista IRUENE nº 2

Se presenta el segundo número de la revista de prehistoria de La Palma “Iruene” dedicada íntegramente a la sugerente visión del cielo nocturno centrado en la estrella Canopo. El camino emprendido nos guió hasta una concepción cosmológica que es clave para poder comprender porqué religión y astronomía anduvieron tan ligadas en el pasado.

Los awara, al igual que el resto de los pueblos antiguos, fueron grandes observadores de los movimientos de los elementos del universo. En su afán de coordinar las acciones terrestres con las celestes, dejaron constancia de sus observaciones astronómicas, de sus ideas cósmicas, la orientación de sus construcciones y su iconografía. La orientación se ha convertido en todo un ritual muy antiguo para experimentar la necesidad de situarse en un mundo organizado cósmicamente. Cuando algo se orienta, el espacio cobra sentido, el cielo y la tierra se encuentran y se unen. Se sale de la linealidad y se entra en la eternidad cíclica, aquella que se repite constantemente todos los años. Basarse en esas disposiciones le ha dado al autor la clave a muchas respuestas.

¿Qué tiene de raro afirmar que los antiguos canarios adoraran la naturaleza, al Sol, la Luna, las estrellas, las montañas, las fuentes, los árboles, el viento… y que creían en un Ser Supremo? ¿Puede ser un grabado rupestre una imagen o modelo del cosmos? Una imagen dominante y generalizada como una espiral, un círculo, un meandro o las miles de combinaciones creadas por los awara nos conducen a descubrir su arquetipología, la que orienta el conocimiento hacia algo concretizado, en dirección al punto por donde sale o se pone el Sol en sus posiciones extremas (solsticios), intermedias (equinoccios), el cenit, referencias topográficas como Pico Bejenao, Pico La Nieve, Risco Liso y lo descubierto recientemente: la estrella Canopo.

Canopo es un astro supergigante del Hemisferio Sur que, desde nuestra posición, podemos localizar siempre en el Sur cercano al horizonte, entre finales de agosto y los primeros días de mayo. Es muy fácil de encontrarla por su posición, su gran tamaño, constantes centelleos y cambios de color. Su culto se encuentra bien documentado en el mundo bereber, siendo parte importante como eje de su cosmogonía. Según la mitología de algunos pueblos magrebíes Canopo es la estrella principal del cielo, la más antigua, la madre de todas las estrellas, huevo primordial de cuya explosión nace el universo que conocemos (Pâques, 1956).

En este segundo número de la revista “Iruene” se ha confirmado la existencia de cuatro importantes yacimientos de grabados rupestres en La Palma, Las Toscas del Guirre en La Gomera y el Julan en El Hierro, armonizadamente direccionados hacia Canopo.

miércoles, 5 de mayo de 2010


Nº 1
Año 2009
Asociación Iruene - La Palma
Autor: Miguel A. Martín González
miawara@yahoo.es

Contiene 12 capítulos repartidos entre las 98 páginas que contiene la revista. Un primer bloque coloca a los awara como un ejemplo típico de religión preaxial: naturalista y cósmica en una isla que es todo un reflejo del cosmos. El segundo bloque nos introduce en las principales manifestaciones de lo sagrado. A continuación descubriremos los espacios y el tiempo sagrados, con sus manifestaciones terrenales (amontonamientos de piedras, canales y cazoletas, surcos de La Caldera y los grabados rupestres).

No hace falta explicar que la religión es un hecho colectivo con numerosas concreciones definidas sobre un contexto particular, en un tiempo histórico y en una geografía determinada. Así mismo, no podemos afirmar estrictamente que la realidad observada en la isla de La Palma corresponda con otras en espacios y tiempos diferentes. Por eso, partimos desde este pequeño marco conceptual que elaboramos para la Isla como puntos de partida y meta para enfocar el estudio de la religión. Esta manera de discurrir nos empuja hacia una concepción evolutiva manifiesta en los ciclos de la vida, en respuesta a una necesidad de armonizar la existencia humana y el orden cósmico.
Los primeros arqueólogos contemporáneos, hallaron indicios religiosos en los hombres de la prehistoria, encontraron e intentaron explicar una serie de rituales, como el culto a los muertos, asociándolo al mundo sobrenatural. Desde entonces, producto de la razón, el etnocentrismo se apoderó de los estudios academicistas desvirtuando los conceptos y los ideales religiosos de las culturas preaxiales. Por otro lado, es normal que los investigadores construyan la realidad sobrenatural desde una perspectiva antropomórfica que disfraza la verdad. Clasificamos las cosas a nuestra imagen y semejanza, partiendo de un bipartidismo al dividir el mundo en sagrado y profano, en dioses y demonios. A esto no escapa nadie, pues es muy difícil ser objetivo cuando nos aproximamos a la práctica de cualquier culto fuera de nuestra experiencia, siempre la acercamos a nuestra herencia cultural. Ciertamente, nos encontramos dentro de una evidencia compleja. En la prehistoria de Canarias hay muy pocos referentes que abarquen ese fenómeno religioso en base a unos modelos globales y las particularidades locales descubiertas en los textos y los restos materiales. Los que se han atrevido sólo lo han hecho superficialmente, dando la sensación de que se le escapan muchas cosas.
Acercarse a las profundidades poco accesibles del razonamiento awara no es en absoluto quimérico como muchos pueden llegar a creer. El material existente es una fuente de información indispensable, el problema es enfilarlo bien. Penetrar, entonces, en lo más profundo de su ideología es retomar el origen desde una perspectiva más global. En esencia tratamos la religión como un fenómeno universal y la focalizamos en este microcosmos insular que es la isla de La Palma, lo que nos lleva irremediablemente a actualizar constantemente las bases de datos.